Diseño gráfico expandido: un libro, un objeto, una experiencia.
Este proyecto surge como una exploración del diseño gráfico como experiencia física y narrativa. Más allá del formato tradicional, el producto final es una pieza híbrida que combina editorial, objeto, archivo y juego, donde el soporte cobra tanta importancia como el contenido.
La propuesta consistía en desarrollar un flujo de trabajo completo de diseño gráfico. El resultado fue un libro de pequeño formato encuadernado a mano, que recoge ilustraciones, textos y elementos gráficos propios, acompañado de pegatinas personalizadas y un póster desplegable, todo cuidadosamente empaquetado dentro de una caja de cinta de casete reutilizada.
El proyecto juega con la nostalgia de lo tangible: el gesto de abrir una caja pequeña, desplegar un póster, hojear un librito cosido a mano, pegar una calcomanía. Todo está pensado para invitar al usuario a interactuar con el diseño, tocarlo, desmontarlo, recomponerlo. El formato portátil y doméstico recuerda a los fanzines y compilaciones de música casera.
