Escultura pública en memoria de las víctimas de accidentes laborales.
En una de las esquinas más transitadas del barrio de la Rochapea, en Pamplona, se alza «Gora!», una escultura pública que no solo ocupa un espacio físico, sino también simbólico: el de la memoria, el homenaje y la conciencia colectiva. Inaugurada en 2019, esta obra conmemora a las personas fallecidas en accidentes laborales y se erige como un recordatorio permanente de la importancia de la seguridad en el trabajo y del valor de cada vida truncada por la precariedad.
Realizada en acero y compuesta por una estructura de vigas HEB en equilibrio precario, la escultura transmite una tensión visual que remite al instante que precede al accidente, al momento inestable que puede romper la rutina cotidiana con consecuencias irreversibles. Sobre estas vigas descansan ocho aves urbanas gorriones, palomas y golondrinas construidas en chapa de acero inoxidable. Estas aves, frecuentes en el paisaje de Pamplona, simbolizan la fragilidad de la vida y, al mismo tiempo, la posibilidad de esperanza, transformación y vuelo.
